Estoy realmente impresionado por un documental de tve que he visto recientemente, y cuyo enlace ofrezco al pie de esta entrada, con mi mayor recomendación de que se vea. Ahora que tanto se habla de memoria histórica, el documental aborda la historia del rico movimiento anarquista español, del que sólo se trata en escasísimas ocasiones. El hecho de que el reportaje sea de la televisión nacional española y de 1997 (gobernaba la derecha en España) garantiza que no hay una intencionalidad política a favor de lo que se trata en él. Aun más, lo que puede esperarse cuando se aborda el anarquismo tanto por la derecha como por la izquierda, no es precisamente opiniones a favor. A veces, incluso se oculta, como es el caso de la famosa fotografía del miliciano muerto en plena batalla durante
Para empezar, en el documental se resalta que el anarquismo no correspondía con la mala prensa que normalmente tiene dicho movimiento. Se reconoce que es, en efecto, un movimiento social-cultural con mala prensa, pero cualquier prejuicio de los que suelen tenerse en relación con él es desmentido al estudiar imparcialmente lo que sucedió. Por ejemplo, frente a la asociación del anarquismo con la violencia, en la hora y media de reportaje resulta conmovedor asistir a la riqueza, el optimismo y la fe pacifista en el hombre que emana de esta corriente de pensamiento. Es patente que el anarquismo, en esencia, no fue un movimiento violento, sino al contrario. Es sorprendente verlo demostrado en un documental de la televisión pública española y del año 1997. La vertiente violenta se asoció lógicamente sobre todo a la guerra y las milicias, pero resulta injusto detenerse en este aspecto, propio de una época muy violenta tal como la vivieron todos los bandos en conflicto del momento. La impresión, al contrario, es de una gente que, aun en los sectores más desfavorecidos, hizo gala de una madurez ilustrada que en muy escasos periodos de la historia ha generado un pueblo como el español. Fue pionero en la emancipación de la mujer (con la primera ministra mujer en la historia de Europa, y bastante olvidada por cierto: Federica Montseny). Se volcó con una ilusión y creatividad exuberante en la creación de grupos de cultura, de lectura, de estudio, investigación. El conocimiento se difundía gratis y sin trabas. Los obreros cenetistas se destacaban de hecho por leer constantemente, cuanto podían, en cualquier tiempo libre que tuvieran. Se editaron una cantidad desbordante de revistas que se vendían en
Según resaltan varios entrevistados en el programa, el anarquismo es sobre todo una forma de ser y de vivir. Recuerdo una mujer que vivió la segunda oleada de
Así pues, según uno ve el reportaje, van desmontándose y cayendo todos los prejuicios que se tenían acerca de un movimiento tachado de violento, anti-sistema, caótico… (¡Incluso en lo militar se sabían organizar bien y funcionar sin la tradicional cadena de mandos!… increíble). Nada de eso se sostiene cuando se estudia libre de prejuicios lo que ocurrió en ese olvidado rincón de nuestra memoria histórica. Fue algo asombroso, digno de perpetuo recuerdo y admiración, ya que, sin tener por qué repetirlo, sí pueda ofrecernos algunas claves para vivir bien, sanamente, en un tiempo ya tan distinto como es el nuestro.
Finalmente, resulta conmovedor el amor por la libertad de quienes se consideran “libertarios”. Todos los entrevistados en el programa se emocionan y casi lloran describiendo una sociedad de personas libres, que fue real en aquellos años. Vivían con fe en el ser humano, sin ánimo de hacer daño y con una gran ilusión por ayudarse mutuamente y realizar de facto un mundo mejor. En



